A Punta Indio

Hola, chicos:

El sábado amaneció espectacular y en principio el viaje seria con una día caluroso y con viento cruzado hasta Punta Indio. Ya a las 3 de la madrugada, Martín estaba ansioso y pedaleando como un león en el patio de su casa (tendría que haber puesto como un lobo ¿no?!). 8 am, era la hora del encuentro en 131 y 44 me dirijo hacia allí; y estaba Laura con Leo esperándome luego se sumaron Julio, Francisco, Ernesto y el ultimo en llegar a este punto fue Mati que con una carita de haber pasado una mala noche o quizás una gran noche (pero eso ya es otra historia). Partimos rumbo al segundo lugar de encuentro y allí estaba el ansioso Martín, Diego y dos chicos más que nunca recuerdo sus nombres y les pido mil disculpas (no es mi fuerte como ya lo saben).

Rumbo a Punta Indio: nuestra primer parada fue Correas, este es un lugar siempre nos detenemos en una forma automática no sé por que motivo pero siempre lo hacemos. Luego pasamos Bavio, Arditi y allí tomamos un desvio hasta la ruta 20 que luego de cruzarla llegamos a la ruta 11 donde se encuentra el regimiento de tanques de Magdalena, aquí nos detuvimos a la sombra a descansar y llenar nuestra caramañolas. Hhasta aquí el día estaba muy caluroso y el viento se sentía cada vez más.
Luego de nuestro merecido descanso partimos hacia la Reserva El Destino, ya nos encontrábamos pedaleando en el parque costero del sur, esta zona fue declarada Reserva Mundial de Biosfera por la Unesco en el año 1984. A pocos metros de partir nos encontramos con el hermano de Julio que en vehículo se dirigía al balneario de Punta Indio (vehículo muy apreciado por todos en ese momento, que luego seria el mismo que lo traería a Julio a su casa, ya que por la noche tenia un compromiso). Bueno, el viaje continuó tranqui con alguna compra de terreno por parte de Laura y leo ,dúo que luego realizo un desastre ecológico y que no vamos a entrar en detalle………..
Llegamos a destino y Hugo (papa de Laura) nos recibió en su casa muy amablemente, pero nuestros ojitos se dirigían a la bomba de agua que parecía que nos miraba con carita de buena amiga y no dudamos un instante en abrazarla y tomarle toda su agua (perdón estoy delirando por la sed…).

Luego de descansar y reponer nuestras fuerzas con una picadita espectacular nos fuimos a la playa a seguir descansando y tomar unos mates que nos cebaría Mati, después recorrimos el balneario, un hotel en ruinas construido por Perón, una playa nudista que en las próximás salidas les contare; y pedaleamos por unos caminos del lugar muy lindos entre ceibos y juncales.
Llego la noche y teníamos que preparar el asado; Martín, Laura y mua salimos a realizar las compras pasamos por la carnicería y estaba cerrado con un cartel que decía “Hoy abro más tarde” (eran las 19 h) Fuimos a otro lado y regresamos a comprar la carne, seguía cerrado y con una cola de unas 15 personas preguntamos que pasaba que no abría y nos respondieron que el carnicero estaba jugando al fútbol y que ya tenia que regresar (20:25 h) Seguimos esperando y a las 21:30 h. Emprendimos la retirada con una calentura de aquellas…

Nuestra cena fue chori y hamburguesas que Leo se encargo de cocinar espectacularmente. Luego de la cena, Laura y Mati se fueron a descansar y el resto a la playa a saborear un helado y ver salir la luna… Luna que luego nos dimos cuenta que era la costa de Uruguay… ¡sin palabras Leoooo!

Domingo 27: como de costumbre me desperté antes que salga el Sol y me fui a tomar unos mates a su espera, salude a mi amigo nocturno Santiaguito (un murciélago que según Laura ya no estaba más, pero lo recordé toda la noche) luego se fueron levantando los chicos y entre mate y facturas preparábamos las bicis para el regreso.
10:30 h salimos rumbo a Álvarez Jonte, el camino hasta la ruta 36 estaba realmente muy bueno a pesar del fuerte viento que por momentos nos sacaba del camino, llegamos a la ruta y allí nos encontramos con Juan Carlos y Enrique que nos fueron a encontrar para regresar juntos, mientras nos contaban que en el camino llegaron a una velocidad máxima de 52 km/h. Nosotros ya nos imaginábamos los que nos tocaría cuando comenzáramos a pedalear por la ruta.

Bueno salimos por el asfalto y el viento y el calor serian nuestros fieles compañeros de ruta, comenzamos un rueda a rueda todos juntos pero de a poco nos fuimos separando hasta que se formaron tres grupos, todo el camino fue muy duro y realizamos varias paradas para hidratarnos ya que la temperatura en la ruta superaba los 40 grados y el viento cada vez más fuerte, pero con el esfuerzo y solidaridad de todo el grupo llegamos a nuestra querida ciudad y dimos por terminado el viaje.

La Plata – Punta Indio 104 km
Senderos en Punta Indio 11 km
Punta Indio – La Plata 112 km

Total 227 km
Quiero destacar la hospitalidad de Laura, Leo y Hugo que nos hicieron sentir como en nuestra casa y también la solidaridad de todos los chicos en los momentos muy duros del camino,
Un abrazo a todos y gracias por la compañía.
Luis

Mensaje de Ernesto: 

Quiera expresar mi agradecimiento y satisfacción por la salida de este fin de semana. La disfruté enormemente.

Pero lo pude hacer en primer lugar, porque Luis me resolvió el problema de conseguir dos cámaras el viernes a las 12 de la noche. (aunque parezca mentira, en ese momento se me presentó el problema) hasta la tarde estaba todo bien.

También agradezco la hospitalidad de Laura y Leo, que nos brindaron lo mejor. Y finalmente, al regreso, con un viento en contra de novela, la solidaridad de todos y en especial de Juan Matías, que sino todavía estoy en la ruta.

Cuando ya estábamos dentro de La Plata, y me acercaba a casa, esa sensación de cansancio mezclada con la satisfacción de estar llegando

Ya no había viento- y mientras se percibía cada vez más intenso el perfume de los tilos, me dije que ni bien prendiera la computadora tenía que comunicarles mi satisfacción por haber compartido esta salida.

Muchas gracias a todos.
Ernesto.

2019-11-14T18:07:42+00:00 28 noviembre, 2005|