Chascomús (primera travesía)

Recuerdo que nos reunimos más de una vez, varios días antes, como si preparáramos una salida larga. Armamos un botiquín, y mapas del camino entre otras cosas, como si fuera un viaje de muchos días.

Ya había hecho, previamente, un tramo sólo, para reconocer el camino; porque después del puente Samborombón se terminaba todo: había una tranquera de alambre y una calle transversal que hoy en día no está, ya cambió todo; ahora hay muchas casas incluso.

Teníamos planificado salir por la mañana; nos juntamos con Germán y la esperamos a Elena. Quien no venía, así que volvimos para llamarla desde un teléfono fijo y ahí nos comenta que estaba dolorida de la rodilla, de una caída en una salida anterior, así que partimos sin ella, cerca de las 11 de la mañana.

Fuimos con Germán por el camino que hacemos habitualmente, por Oliden, pasando por Vergara; ahí tomamos otro que ya no hacemos. Había que doblar a la derecha, se lo conocía como el “Paso de los Tubos” (lo llamaban así, porque era un puente hecho de tubos, que no sé como estará ahora), y ahí empalmamos la ruta 20 e hicimos ese tramo hasta Chascomús.

Nos alojamos en un hotel que estaba sobre la costanera, que cerró no hace tanto. Nos instalamos ahí, y aprovechamos para dar un par de vueltas por la laguna y alrededores.

Si mal no recuerdo ahí lo encontramos a bicicleteando a Hugo Coudet, con quien intercambiamos datos y luego se comenzó a sumar al grupo. Hasta fue el creador del logo de La Loma.

La vuelta fue todo por ruta 2. veníamos con cansancio y Germán decía “quiero ver las bóvedas”. Porque sabía que cuando se divisara el cementerio a lo lejos, ya estábamos cerca de casa.

No recuerdo mucho más, pero fue cumplir con el primer paso y de la idea y el entusiasmo que habían nacido en una salida paga a Isla Paulino, en la prehistoria del Grupo La Loma, donde recorrimos los senderos internos a 15-16 km/h y le dije a Elena: “A esta velocidad podemos llegar a cualquier lado”.

Luis.

2018-04-07T15:01:01+00:00 7 diciembre, 2003|