La Loma en Mercedes

La propuesta para esta época del año fue la ideal, tuvo lugar en Mercedes, una localidad de la provincia de Buenos Aires, muy importante por su historia y a unos cuantos kilómetros distantes de nuestra querida ciudad.

Como no podría haber sido de otra manera, la experiencia resultó ser inolvidable, coronada con un ambiente de camaradería y solidaridad pocas veces visto y por sobre todo muchas ganas de pasarla bien y de sonreír.

Un encuentro emotivo, donde las ganas de ayudarnos y cuidarnos nacía de nosotros en cada momento.

Afortunadamente, concurrida por compañeros diversos y seguramente vivenciada y sentida de distintas maneras también…

De Mercedes a Gouin por las vías del ferrocarril Belgrano

La primer etapa comenzó con el brillo del sol que daba calor a la media mañana. Fueron aproximadamente 40 kilómetros sobre rieles que alguna vez usó el tren. Uniendo de esta manera las viejas estaciones ferroviarias con Mercedes a la cabeza; siguiendo sobre el anden pasamos por La Valerosa que se encontraba escondida y dejada al olvido bajo la sombra de la vegetación dominante; luego nos condujo hacia Espora, pintada de un color amarillo y resplandeciente donde el sol del medio día pegaba ya muy fuerte, lugar en el que por fin decidimos detener nuestra marcha. Luego del merecido descanso, retomamos las vías hacia Tuyutí, que se encontraba poblada de pequeñas casitas y finalmente llegamos a Gouin donde gozamos de la atención muy amable y cálida que caracteriza a la gente de campo dando así por terminado el recorrido por las vías del ferrocarril.

En los tramos abiertos sentimos como se nos oponía el viento. Cada tanto, muros de cañaverales aparecían a los costados, brindándonos reparo y túneles naturales nos envolvían dándonos protección. Muchas veces la hierba teñía el suelo de verde y otras, las hojas secas con un tono marrón.

En ocasiones los animales de por allí se encontraban descansando en las vías, que muy temerosos al vernos, se alejaban para dejarnos pasar.

No podían faltar puentes por donde cruzar, colgando en lo alto sobre ríos, unían nuestro camino adornando los paisajes del lugar.

De Gouin a Mercedes por caminos de tierra.

Una vez en Gouin teníamos que volver. El sol se estaba yendo y ya comenzaba a refrescar. Nos apartamos de las vías para atravesar el campo adentrándonos en una especie de laberinto rural.

Como temíamos, faltando unos 20 kms para llegar a Mercedes nos vimos sumergidos en una profunda oscuridad. La luna no se hizo presente esa noche pero las estrellas en el cielo se dejaban apreciar.

Usamos las luces traseras para vernos entre nosotros y valiéndonos de la luz que tenían unos pocos, comenzamos a circular en pequeños grupos más cerca unos de otros.

Algún farolito que encontramos a mitad del camino y las luces de los autos que encandilaban al principio, nos servían para aumentar nuestro campo visual. Con el andar muy precavido por la imposibilidad de poder ver en la oscuridad de la noche, finalmente se hizo la luz al llegar a la ciudad. Culminando de esta manera casi 100 kms de travesía para mí forma de ver de una manera espectacular…

Amigos… me fue casi imposible poder volcar en este escrito todo lo que sentí, sobre todo porque todas mis expectativas han sido colmadas y más aun sobre pasadas. Como poder explicar la felicidad que sintió mi corazón al ser partícipe de semejante aventura…

Es cierto cuando le decimos a alguien: “no te puedo explicar con palabras lo que viví, para entender deberías haber estado allí”…

Mercedes, La Colo

2018-02-05T18:47:48+00:00 6 junio, 2010|