Mateada en Poblet

Historia de una bicicleteada en familia
Hoy 29 de junio comenzamos nuestra primer incursión familiar en bicicleta con el Grupo La Loma. Todo empezó bien, con presentaciones y risas. Nuestra primera dificultad ocurrió cuando uno de los pedales empezó a querer descansar y salirse de la caja pedalera. Pablo trató de arreglarlo y yo raudamente, con una velocidad de corre caminos inversa llegue con la lengua afuera a pedir socorro al resto del grupo que ignorando lo sucedido seguían paseando y charlando .
Luego el viaje transcurrió por caminos de tierra, pozos, barro, y pasto, muuucho pasto, que de alguna manera amortiguó mi caída, segundo suceso sin importancia previo escrache de Luis con su cámara que, oh por casualidad, siempre esta en esas situaciones adversas como buen reportero.
Seguimos pedaleando hasta Poblet disfrutando del paisaje mirando campos, vacas, caballos, etc.. Hasta que finalmente llegamos a la vieja estación de tren de Poblet, estacionamos las bicicletas y nos asentamos, preparamos los mates y charla mediante comimos, tomamos mate, comimos, seguimos comiendo hasta que al fin decidimos regresar. En el primer tramo una un pinchadura de las bicicletas hizo que el grupo se dividiera, unos se quedaron a resolver el problema. Yo y mi marido, Jorge, seguimos con el otro grupo, A mitad de camino se me aflojó el asiento y Pablo me lo acomodo. Y como frutilla del postre después de un trecho se me desarmo increiblemente la caja pedalera de la bicicleta, realmente un buen bautismo para su primera experiencia, Pablo me dijo que siguiera en la suya con el grupo y se quedo viendo que podía hacer con la bicicleta, Jorge también se quedó para auxiliarlo. Segui tratando de alcanzar al grupo. En 66 se me salió de vuelta el pedal, mientras empecé a caminar viendo como el grupo se alejaaaaba. Ya estaba resignada a caminar hasta mi dulce hogar pero el grupo al ver que no seguía regresó para ver que pasaba. Luego de conseguir el auxilio de uno de los vecinos del lugar y ajustar la pedalera todos siguieron a hasta llegar a131 y 66. Allí la pedalera ya no quizo seguir pedalenado y decretó un paro total de actividades. Nora gracias a la ayuda de uno de sus compañeros de viaje quien la llevó de tiro y el apoyo logístico del resto pudo llegar hasta 131 y 34. Por suerte ya estaba en su barrio y cerca de su casa. Se despidió de sus compañeros prometiendo que la próxima vez no iba a ser tan complicada la participación de la familia Puente, Je ¡!!
No se si será cierto ¡!! Lo que si se es que es un grupo muy solidario y para nosotros fue una experiencia muy divertida y cansadooooora!!!
Gracias a todos por la ayuda y saludos a todos los que participaron en la salida.
Nora
Continuación… (Relato de Pablo)
Bueno en fin.. hasta que se rompió la caja pedalera de la bicicleta de mi madre, me queda por agregar que el pedal izquierdo de mi rastrojera, venia flojo y entonces cuando ya no fue mas decidí darle la bicicleta que yo estaba usando (la de doble suspensión) a mi padre para que siga al grupo mientras yo intentaba ineficazmente pedalear con un solo pedal el derecho mientras llevaba el izquierdo en la mano. Al ver que además de cansarme excesivamente no podía hacer girar el pedal… decidí atarme la zapatilla al mismo.. En principio trate de hacerlo yo solo, lo cual fue difícil, ya que tenia ke tener la bici esta agachado y con el pie correctamente sobre el pedal. Después de dos caídas logre atarlo, pero quedo demasiado flojo y seguía sin poder pedalear cómodo. Luego mi padre me ayudo a atarlo y ahí con mas firmeza pude pedalear un trecho importante, sin embargo era agotador…Hasta que vinieron Luis y otros miembros del grupo a darme una mano después de el terrible sprint de mi madre. Quien fue a pedir ayuda… Gracias a una pinza y una francesa pude seguir con el pedal puesto mediante innumerables ajustes ya que la centrifuga y el giro terminaban por desajustarlo repetidamente. Bueno todo iba bastante bien hasta que se rompió la caja pedalera.. Realmente desconcertados sobre como proceder esperando que llegue el capitán del equipo estuvimos parados un buen rato… Cuando llegaron los chicos que habían pinchado nos sugirieron que llevemos la bici a tiro lo cual en un principio fue hecho empujando a mano. Al ver que no funcionaba uno de los chicos del grupo nos ofreció una soga, gracias a esa maravillosa soga pudimos zafar increíblemente, en un principio iba yo atrás mientras mi padre me paseaba un rato, luego decidimos cambiar y viendo que podía levantar velocidad me cebe y aproveche para entrenar un rato..fuimos hasta la 66 donde vemos que un coche con las balizas puestas nos hace seña y para. Era Jacqueline y compañía quienes se tomaron la molestia de ir a buscar el auto con el portabicicletas para cargar la bicicleta de mi padre..La verdad una actitud para remarcar.. no todos los días se ve semejante muestra de solidaridad. Así que cargamos la bici en el auto y mi padre se fue en el auto con ellos. Yo espere para devolver la soga que me habían prestado y seguí con los que quedaban del grupo hasta mi casa. Por suerte no paso nada mas en ese tramo.. Me queda la imagen de todos los chicos delante mío con todas las luces, parecíamos un arbolito de navidad….
Gracias nuevamente a todos por toda la ayuda y el aguante que nos brindaron durante todo el viaje..
Nos vemos la próxima!
Pablo
Relato de Mario
Un linda salida, aunque en mi caso, más que linda espectacular por tratarse de la primera.
Nos reunimos en la esquina de 131 y 44 con un clima para nada hostil como para salir. Como es de imaginarse, me aproximé lleno de dudas respecto al «protocolo» y como sería el encuentro, así que bueno me presenté con Luis, charlé con Silvia (felicitaciones por la nueva máquina! pero llena la carmañola! jaja) y salimos… Para mi sorpresa al cabo de unos Km. me encontraba pedaleando, disfrutando de la naturaleza y charlando con uno y otro.
Pasamos por el cementerio, en un momento tomamos la 90, y luego la 167 a la izquierda según las indicaciones de los guías del grupo, donde en medio de fotos de Luis, autos, vacas y toros rumeando llegamos a la Estación Poblet. Es un hermoso paisaje que lo disfrutamos entre ruedas de mates, ingesta de sólidos (los comestibles) y charlas…ah! y el budín de naranja! (muy prolijo Eduardo con las barras de turrón de maní!). Luego llegó Ernesto con gente nueva (hubimos varios nuevos), y al ratito la foto del grupo y el regreso.
Ahí el viento sopló un poquito más, pero por suerte el fantasma de la niebla no estaba, aunque por lo que supe hubo pinchaduras. Al grupo lo vi poco al regreso, pues con Laura nos separamos para tomar la 44 y regresar antes (que por cierto luego de dejarle un mensaje al resto que venía detrás, no la pude volver a alcanzar!).
Que más decirles, llegué a Villa Elisa contento y habiendo experimentado lo que siempre veía en las fotos y comentarios de las salidas: una hermosa tarde y un lindo grupo de gente!
Saludos y nos vemos en siguientes salidas…
Mario Sánchez