San Vicente alterado

San Vicente alterado

La salida planteada tuvo que ser modificada dado que el día anterior llovió bastante. En el punto de encuentro se conversa a qué sitios saldríamos. El grupo con Luis como coordinador se dirigió a Ignacio Correas y el otro con Leo como guía, a la localidad de San Vicente. Me decidí por la segunda opción, dado que desde marzo que no realizaba una salida de 110 kms. Unos 9 lomenses tomamos la 44 y acompañados por un agradable clima emprendimos el viaje, siempre atentos a no perder de vista ningún integrante, cruzamos Olmos, Abasto, Etcheverry, doblamos a la derecha para tomar la ruta 6 que nos llevaría a San Vicente.

Fueron tres horas de pedaleo con buen promedio, nada de viento, fueron tantas las charlas que se generaron en el trayecto, que casi sin darnos cuenta ya estábamos en situación de decidir qué hacer: “tomamos mate o almorzamos”. Decidimos tomar unos mates, unas tazas de café, con la vista de la laguna como fondo, dimos rienda suelta a la charla y a la alegría que provoca llegar a la meta propuesta.

Levantamos el mini campamento y buscamos un lugar para comprar el almuerzo, con sándwich de vacío, gaseosa y demás, armamos el banquete en una pintoresca plaza

Qué placer! el almuerzo y ni hablar del contenido de las conversaciones, exquisitos temas científicos, qué manera de disfrutar!

Concluido el almuerzo fuimos hasta la puerta del Museo Histórico “17 de octubre” donde pasaba su tiempo libre el General Perón. Allí nos sacamos varias fotos.

Llegó el momento de buscar la calle que nos conduciría hasta la ruta, más teniendo en cuenta que el viento no estaría a nuestro favor. Al agruparnos en la rotonda, vimos un grupo de ciclistas, serían unos 20, sus ruedas eran finitas, qué velocidad, qué bonitos se veían.

Por si alguien no conoce éste recorrido, cabe mencionar que utilizamos varios tramos de la “vieja” ruta 6, por aquí no transitan autos, salvo los que salen de una quinta para acceder a la ruta.

En el regreso, el viento hizo que cada uno llevara su propio ritmo. Pero la merienda hay que respetarla, por ello nos instalamos a la vera de la ruta, en un sitio con una mesa y bancos, donde compartimos interesantes conversaciones, acompañadas por los sabrosos mates de Ernesto. Ah, me olvidaba, un compañero, hizo una siestita.

Y a pedalear de nuevo! En éste tramo nos cruzamos y charlamos con un joven ciclista de 16 años. Nos acompañó un rato y luego se despidió, pues no es de La Plata, así que su destino era opuesto al nuestro.

Al ingresar a la avenida 44 nos reagrupamos, al cruzar el puente de Etcheverry el autor de la siestita, se despidió debido a que no quería llegar de noche. Continuamos tratando de mantenernos juntos, en éste tramo se veía un plácido atardecer, que acompañaba nuestra llegada a la ciudad. Me despedí del grupo en 44 y 155, para acceder a mi barrio, pero supe al ver las fotos y conversar con Andrea, que como broche de la salida

Llegaron a la ciudad iluminados por la luna llena.

Compartimos ésta hermosa salida: Andrea, Ernesto, Facundo, Jorge O., Leonardo, Lili, Miguelito, Rodolfo C. y Sergio D.

Hasta la próxima! !

Liliana

Por | 2019-01-09T15:52:13+00:00 agosto 13th, 2011|2011, Salidas|Sin comentarios